¿cuántas fronteras atravieso sin darme cuenta?
mi pie es ligero y no sabe de bordes
simplemente se desliza por el paisaje / como un animal libre
mi pie es y no es parte de mí
¿dónde dejé aquello que fui?
¿mi parte más humana / mi parte más viva?
¿aquella que decidía / acá sí / acá no?
¿hay fuerza debajo de mí?
¿o sólo es la estepa la que me mueve / otro animal áspero
con voluntad propia?
recuerdo la partida / una casa rumorosa de grandes paredes
un alero torcido / una parra / tres perros negros
nadie salió a decirme adiós
ahora sólo me pregunto cuál es el límite del viento que me azota la cara
en este paisaje sin tiempo
cargo una alforja ligera / con pocas provisiones y una carta
pero se dobla mi espalda como si cargara el peso del mundo
a lo lejos / azul y más azul / un penacho de abedules incendiado
por el último sol de la tarde / y la tarde una danzarina dorada
debo encontrar refugio de las bestias de la oscuridad
de sus fauces y de sus garras
me arrodillo en esta tierra / aprendí a amarla en silencio
mientras caminaba / caminaba / caminaba
un inesperado manchón de trigo hace mi casa de la noche
agradezco sus espigas / las acaricio una a una / mientras
acomodo el morral a manera de almohada y mis ojos se pierden
en la capa trozada de estrellas
un viento leve agita la mies y me roza la cara
agradezco a dios antes de recodar que no tengo creencia alguna
y así como me pregunto por la magna cúpula del cielo
así como mis pies preguntaron al camino antes de adentrarse en la estepa
me pregunto ¿cómo calcular una tierra infinita?